¿Es normal que mi hijo haga berrinches tan intensos?
- Yoshigei Uriarte
- 5 jun
- 2 min de lectura
Los berrinches forman parte del desarrollo infantil y, en muchas ocasiones, son la forma en que niñas y niños expresan emociones que todavía no saben comunicar con palabras.
Cuando un niño grita, llora, se tira al suelo o parece perder el control, es fácil pensar que está siendo desafiante o manipulador. Sin embargo, detrás de un berrinche suele haber mucho más que una conducta.
A veces hay frustración.
A veces cansancio.
A veces miedo.
Y muchas veces existe una emoción tan intensa que el niño aún no cuenta con las herramientas necesarias para manejarla.
Esto no significa que debamos permitir cualquier conducta, pero sí que es importante comprender lo que está ocurriendo antes de reaccionar.
¿Cuándo es necesario prestar más atención?
Puede ser recomendable buscar orientación profesional cuando:
Los berrinches son muy frecuentes o muy intensos.
Ocurren en distintos contextos (casa, escuela, reuniones familiares).
Dificultan significativamente la convivencia familiar.
El niño tarda mucho tiempo en recuperar la calma.
Existen otras dificultades relacionadas con la conducta, la comunicación o la regulación emocional.
Cada niño es diferente y cada situación merece ser comprendida en su contexto.
Un mensaje para madres, padres y cuidadores
Detrás de una conducta difícil suele existir una necesidad que aún no encuentra otra forma de expresarse.
Escuchar, acompañar y poner límites con respeto puede ayudar más que los castigos o los regaños constantes.
Si tienes dudas sobre el desarrollo emocional o conductual de tu hijo, recuerda que pedir orientación también forma parte del cuidado.
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